¡Esa mano… arbitro!

Los Ángeles. Yalitza Aparicio no tenía intención de hacer el casting, estaba simplemente acompañando a su hermana. Pero el destino la puso frente a la cámara y esta mexicana de origen mixteco, que apenas se había graduado de maestra y estaba sin trabajo, se convirtió en la estrella de Roma, la más reciente producción de Alfonso Cuarón, que ganó el León de Oro en Venecia, está nominada a tres Globos de Oro y suena con fuerza para el Óscar.

No era algo que realmente yo quería o que había soñado, señaló Aparicio, que ayer cumplió 26 años. Debido a tu nivel socioeconómico o a tu cultura crees que no puedes aspirar a ser actriz, a participar en este medio, que suena como a algo de fantasía.

Después de Gravedad, ganadora de siete óscares, Cuarón apostó por un proyecto muy personal y contó –en blanco y negro– la historia de las dos mujeres que marcaron su infancia: Cleo, la empleada doméstica de origen indígena que queda embarazada tras sus primeras experiencias sexuales, interpretada por Aparicio, y la señora de la casa, su madre, interpretada por la actriz Marina de Tavira, a quien el marido está por dejar por otro amor, todo enmarcado en la turbulenta etapa de México a inicios de la década de 1970.

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